En el medio de la segunda ola de contagio, San Rafael instalo una mandala y en pocas horas debieron desarmarla

Comparte esta noticia

En medio de la segunda ola de contagios de Covid-19, en San Rafael colocaron una mandala que fue la atracción de la calle Rawson.

La mandala metálica fue mentada por el Subsecretario de Obras Públicas del Municipio de San Rafael, Enrique Ferraro, y creada por Ariel y Pamela Cuello, padre e hija socios en un emprendimiento metalúrgico.

Se trata de una estructura con 32 brazos metálicos que realiza movimientos de hasta 1 hora y 45 minutos y tiene períodos de descanso por 15 minutos.»El objetivo en este sitio es incorporar periódicamente atractivos que sean una parada obligada de sanrafaelinos y turistas. Creemos que la mandala lo será», expresó Ferraro.

La polémica surgió este miércoles cuando algunas personas aseguran que es un plagio a otra escultura creada por el artista estadounidense Anthony Howe. Esta obra fue realizada para los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro.

En la tarde de este miércoles la municipalidad de San Rafael emitió un comunicado; El mandala instalado en el Paseo Rawson será retirado y modificado para evitar cualquier tipo de conflicto con el autor de obras similares en otras partes del mundo.

Seguiremos trabajando para embellecer nuestro departamento como lo hemos hecho en el Paseo Rawson, lugar que hasta hace poco tiempo atrás era un extenso lote baldío.
Ni bien sea reestructurada la obra será nuevamente emplazada en el mismo lugar.
Hablo su creador Anthony Howe y comento que ya denunció el plagio y aseguró que iniciará acciones legales contra el Municipio.
«Desafortunadamente, la ciudad de San Rafael ha hecho uso de una copia de mi escultura y la ha colocado en la Av. Rawson. Esto va en contra de las leyes de cualquier país occidental.» «Esto es una infracción internacional de derechos de autor, y estoy muy disgustado con este evento.»
«Mi opinión sobre el plagio es que es extremadamente dañino para cualquier artista que ha pasado toda una vida para crear una escultura y que después alguien más haga una copia y la coloque en un lugar público y asegure que es suyo. Esto es extremadamente peligroso para cualquier artista.»